Cerca del mar, el metal se oxida mucho más rápido que en el interior. La sal que trae la brisa se deposita en las superficies, retiene humedad y acelera la corrosión. En estas zonas, una reja pintada con un esmalte común puede mostrar óxido en pocos meses. Lo que marca la diferencia es la preparación y usar un sistema de pintura pensado para ambientes agresivos.
1. Elimina el óxido y la sal
- Lava la superficie con agua dulce para retirar la sal acumulada y deja secar.
- Retira el óxido suelto y la pintura soplada con escobilla de acero, lija o disco.
- Elimina grasa y aceite con un desengrasante.
- Lija las zonas brillantes de pintura antigua bien adherida para dar anclaje.
Pintar sobre óxido suelto o sal es la causa más común de que la pintura falle antes de tiempo.
2. Aplica una base anticorrosiva
La primera capa es la que protege el metal. Nuestro Anticorrosivo al Agua para Metales tiene alta adherencia sobre metal preparado, secado rápido y viene en Negro, Gris y Rojo Óxido.
3. Termina con un esmalte DTM
El Esmalte al Agua Directo a Metal (DTM) se puede aplicar directamente sobre metal correctamente preparado o como terminación sobre el anticorrosivo. Sirve sobre acero, fierro, galvanizado y aluminio preparados, con bajo olor y limpieza con agua. En exposición costera, la combinación de base anticorrosiva y terminación DTM entrega más protección que una sola capa.
- Aplica con brocha, rodillo o pistola.
- Cubre bien cantos, soldaduras, pernos y uniones: ahí empieza casi siempre el óxido.
- No pintes con neblina, rocío ni sobre metal húmedo.
4. Mantención en la costa
- Lava rejas y portones con agua dulce de vez en cuando para retirar la sal.
- Revisa una vez al año y retoca de inmediato cualquier punto de óxido o golpe en la pintura.
Somos fabricantes con planta en la costa de la Región de Valparaíso, así que conocemos bien este problema. Si necesitas proteger un portón, una estructura o un galpón, escríbenos por WhatsApp +56 9 6918 5440 y te recomendamos el sistema adecuado.